Entendemos el Voluntariado como una experiencia que transforma vidas: tanto la vida del Voluntario como la vida de los que se benefician de ese voluntariado.

Nadie vuelve a ser el mismo después de una experiencia así. Y, si se sabe aprovechar esta experiencia, uno descubrirá cómo desde nuestras capacidades, conocimientos y talentos podemos contribuir en la construcción de un mundo mejor para todos; dejamos de ser simplemente espectadores y nos convertimos en agentes de cambio. Y en ese proceso nosotros mismo crecemos como personas y como profesionales.